¿Cómo proteger tus ojos de la luz azul de la pantalla?

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¿Qué es la luz azul?

La luz no es otra cosa que una onda electromagnética, o sea, una onda que está formada por un campo eléctrico y un campo magnético.

Es importante que no confundamos el concepto de luz con el de luz visible. Las ondas que son liberadas en un microondas cuando queremos calentar algún alimento también entran en la categoría de luz.

Ocurre algo similar con los rayos X, estos también entran en la categoría de luz; Sin embargo, cuando se habla de luz visible se hace referencia a luz que nuestros ojos pueden percibir como, por ejemplo, los colores.

La luz, que nos llega principalmente del sol, puede abarcar un amplio espectro: las ondas AM de la radio por las mañanas, el infrarrojo, la luz ultravioleta, etc.

Ahora bien, una manera de identificar a la luz es por medio de su longitud de onda, de esta manera, la luz visible está ubicada entre los 400 y 700 nanómetros (un 1 con 9 ceros por delante).

Así, la luz que las personas pueden identificar como colores cuenta con una determinada longitud de onda. Por ejemplo, el color rojo cuenta con una longitud de onda de más o menos 620 nm (nanómetros), mientras que el color azul cuenta con una longitud de onda de más o menos 450 nm.

En todo el amplio espectro de luz existe lo que se denomina luz visible de alta energía, que no es más que un tipo de onda electromagnética que cuenta con unas longitudes de ondas entre los 380 y 500 nm. Usualmente, este tipo de luz se denomina azul turquesa y azul violeta.

Para que nos hagamos una idea, son ondas muy energéticas responsables de que en un día despejado y soleado veamos el cielo azul.

¿La luz azul violeta y la luz Ultravioleta son lo mismo?

Es importante tener claro que la denominada luz azul violeta no es lo mismo que la luz ultravioleta.

Si bien es cierto que la luz violeta cuenta con una longitud de onda pequeña, sigue perteneciendo al espectro visible, la luz ultravioleta no pertenece a este espectro, pues tiene una longitud de onda mucho más pequeña y es una onda mucho más energética que puede resultar dañina para los seres humanos.

¿Afecta de forma negativa la luz azul a los ojos?

Se han llevado a cabo diferentes estudios que han demostrado que, alrededor del 90% de los signos de envejecimiento en la zona alrededor de los ojos se debe a los rayos de luz ultravioleta.

Lo que significa que estar expuestos a una luz muy energética (de baja longitud de onda) puede llegar a ser perjudicial para nuestra salud. De hecho, la los ultravioleta está muy asociada al cáncer de piel.

Las luces de color azul son las más energéticas de todo el espectro visible; sin embargo, no necesariamente toda luz azul es dañina.

La denominada luz azul violeta suele ser la responsable de producir fatiga y estrés visual, además de ser la causante de la aparición prematura de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), la cual es de las primeras responsables en lo que a cegueras se refiere en todo el mundo.

La macula es un tejido que se encuentra en el fondo del ojo y es muy sensible, la luz azul violeta afecta de manera muy negativa a este tejido. Y, muy importante, las células que componen la macula no se regeneran.

Ahora bien, como ya hemos mencionado, hay luces azules que no son dañinas, por ejemplo, la luz azul turquesa. Esta es la encargada de definir nuestro reloj biológico, el cual se encarga de regular nuestros ciclos de sueño y vigilia, nuestra temperatura corporal, entre otras cosas.

Monitor y pantalla

La cuestión está en que la exposición a la luz violeta en los últimos años ha aumentado mucho. Esto ha ocurrió debido a los siguientes factores:

  • Ciertas fuentes de luz artificial emiten una gran cantidad de luz azul dañina para nuestros ojos. La luz que proviene de los LED y de las pantallas de Smartphones o tabletas contiene un gran porcentaje de esta luz azul.
  • El consumo de teléfonos inteligentes y de computadoras ha aumentado en los últimos años. Se estima que el usuario promedio revisa su teléfono móvil 150 veces por día. Si a esto le añadimos el tiempo que pasamos en la computadora o viendo televisión… Para complicar más las cosas, estos dispositivos se suelen utilizar muy cerca de los ojos, lo que agrava más el problema.
  • Si bien es cierto que nuestro organismo podría llegar a ser capaz de crear mecanismos para compensar esa sobreexposición a este tipo de luz, la realidad es que todo ocurre tan rápido que nuestro cuerpo no ha tenido tiempo de protegerse así mismo.

Problemas más comunes asociados a la exposición prolongada de la luz azul de las pantallas

Fatiga Visual

La fatiga ocular hace acto de presencia cuando los ojos son forzados a ver tanto cuando haya una falta importante luz como una cantidad excesiva de esta.

También suele afectar cuando se tiene que enfocar por mucho tiempo (al ver imágenes o videos en un Smartphone).

Por otro lado, el SVI (síndrome visual informático) es una patología reciente que puede llegar a afectar a una de cada siete personas en forma de ojos rojos, secos, cansados y dolores de cabeza. El uso de un ordenador por más de tres horas al día aumenta el riesgo de padecer SVI.

La mejor manera de lidiar con la fatiga visual es contar con un sitio muy bien iluminado al momento de hacer uso de cualquier dispositivo eléctrico.

Es ideal que la luz se mantenga a niveles razonales, pues tanto la falta como el exceso de luz es perjudicial. Es importante que se eviten los reflejos de luz.

Otra forma de lidiar con esto es realizando pausas. En el momento en que se comienza a notar los ojos cansados o con molestias, lo ideal es tomar un tiempo de descanso.

Ojo Seco

Se han llevado a cabo estudios que evidencia una relación entre la película lagrimal y la función visual en el momento en que se hace presente una gran cantidad de luz azul.

Las personas que padecen el problema del ojo seco experimentan problemas visuales al tener un objeto muy cerca de su vista.

El uso de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles reduce la frecuencia con la que parpadeamos, lo que hace que el tiempo de la renovación de la película lagrimal tome mucho más tiempo.

La mejor manera de afrontar este problema es por un lado limitar la cantidad de tiempo que pasamos expuestos a una fuente de luz azul y, por otro, limitar la intensidad de dicha luz.

Para esto, además de seguir los consejos para el caso de la fatiga visual, conviene que hagamos uso de las herramientas de filtrado de luz que cada vez más dispositivos electrónicos están incorporando.

Deslumbramiento

Exponernos de manera directa a la luz azul a distancias considerablemente cortas puede llegar a producir el famoso deslumbramiento.

Esto no es otra cosa que la imposibilidad de ver de manera correcta en entornos que estén iluminados, obligándonos a mirar de “reojo”. Una de las consecuencias del deslumbramiento es la aparición de fuertes dolores de cabeza.

Si se llega a dar el caso de exponernos a una fuente de luz y no recuperar nuestra visión normal luego de un minuto, lo mejor que podemos hacer es acudir a un especialista.

Alteración del ciclo circadiano

Una de las razones de que las pantallas emitan luz azul violeta está en el hecho de que nos ayudan a ver incluso en momentos del día donde haya mucha luz del sol.

Sin embargo, por la noche, el cerebro no termina de asimilar que se le exponga a una cantidad tan gran de luz, muy parece a la solar. Esto deriva en una reducción de melatonina, una hormona que se encarga de mandar una señal a nuestro cuerpo cuando necesitamos dormir.

En una forma más resumida, la exposición a la luz de los teléfonos móvil hace que interrúmpanos nuestro ciclo de suelo, resultando en que nos cueste mucho más dormir, lo que a largo plazo se convertirán en delicados problemas de salud.

A pesar de que a simple vista parezca que estamos condenados a sufrir problemas de salud debido a esta luz azul dañina, la realidad es que podemos tomar ciertas medidas que, aunque pequeñas, pueden ayudar a prolongar la buena salud de nuestros ojos.

Para empezar, siempre que hagamos uso de un dispositivo móvil, lo ideal es activar su herramienta de protección contra la luz azul violeta, también es importante llevar una dieta balanceada, pues en muchos estudios se ha encontrado que las personas con problemas de visión suelen tener un déficit de antioxidantes.

Al final siempre podemos recurrir a usar gafas que estén especialmente diseñados para bloquear la luz azul (algunos son capaces de bloquear hasta un 20 % de la luz nociva).

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